No hace falta ser el mejor para ser extraordinario

“Seamos realistas: nunca serás el mejor del mundo en ninguna habilidad”, defiende Tomás Pueyo.

¿La buena noticia? Tampoco hace falta. El camino más inteligente hacia el éxito no pasa por ser el mejor en una única competencia, sino en dominar una combinación de ellas. ¿En qué habilidades centrarse para mejorar? En aquellas que no suelen ir juntas, pero se complementan bien.